Gijón certifica que el movimiento de 'indignados' «está muy vivo»
«De la indignación vamos a pasar a la rebelión», advierten los colectivos ciudadanos en una gran manifestación que reunió a 5.000 personas
13.05.13 - 01:44 -
El 15M no pierde fuerza en Asturias. Cinco mil personas de diversos colectivos de 'indignados' gritaron ayer en las calles de Gijón que «estamos más vivos que nunca» y mostraron su intención de seguir movilizándose contra «la crisis y la corrupción política».
Dos años después de que miles de personas salieran a las plazas españolas para mostrar su indignación con el sistema político y económico, el movimiento asturiano del 15M mostró su fuerza en la manifestación de Gijón en la que los convocantes evaluaron la participación en «algo más de cinco mil personas» y la policía redujo la asistencia a la marcha a cuatro mil. Desde la plaza del Humedal hasta los jardines del Náutico, donde tuvo lugar la lectura de un manifiesto, la marcha de protesta transcurrió en orden y sin incidentes, seguida de cerca por un importante despliegue policial. Frente a la sede del Partido Popular, en la avenida de Álvarez Garaya, cuya entrada estaba vigilada por policías, un grupo de manifestantes procedió a pegar en la puerta del edificio grandes carteles en forma sobres llenos de billetes con los nombres de Cospedal y Bárcenas.
Colectivos
Las 'mareas' ciudadanas de protesta se dejaron ver en toda su expresión en la marcha de 'indignados'. Todos los colores estuvieron presentes en la manifestación, desde la marea verde contra los recortes en Educación, hasta la negra de los trabajadores públicos o la marea blanca de la sanidad, estas dos últimas con grandes crespones de luto. «Pese a los intentos de satanizar el movimiento cada vez acude más gente y sigue más vivo que nunca», señaló el presidente de la Plataforma por la Defensa de la Sanidad Pública de Asturias y médico internista, Carlos Ponte, que considera muy importante mantener este movimiento para enfrentarse a las políticas privatizadoras y de recorte del gobierno.
Además de las 'mareas', a la manifestación acudieron colectivos tan diversos como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, asambleas de Parados, Jóvenes sin futuro, Izquierda asturianista, Escaños en blanco, Mujeres libres, sindicatos como CSI, con una pancarta dedicada a Liberbank -el banco de Cajastur-; Suatea y CGT, así como militantes que acudieron a título particular de Izquierda Unida, CC OO y UGT.
Con una gran pancarta en la que se leía 'De la indignación a la rebelión. Escrache al sistema', la manifestación partió diez minutos antes de la una de la tarde de la plaza del Humedal y finalizó casi dos horas después en los jardines del Náutico. 'Vamos despacio porque vamos lejos', 'Pienso luego resisto' o 'Defender lo público es defender lo de todos' señalaban algunas pancartas portadas por los manifestantes. A ritmo de la música de charangas, se corearon numerosos slogans críticos con el Gobierno y la banca.
«Seguiremos adelante con las protestas sin obviar el debate sobre si el movimiento debe hacer un recorrido político», señaló Sixto Armán, uno de los portavoces del movimiento 15M, organizador de la manifestación. Verónica Rodríguez, de la Plataforma de Empleados Públicos de Gijón, cree, sin embargo, que «no vamos a convertirnos en un partido político porque la gente ya está organizada política y sindicalmente y este es otro espacio que nos permite confluir, unificar y encontrarnos a gente de distintas tradiciones e ideologías».
Una protesta contra la explotación de los talleres textiles de Bangladesh, que tendrá lugar el próximo miércoles en la plaza del Seis de Agosto, en Gijón, es la próxima cita del colectivo.
