Jueces para la Democracia ha acordado no acudir al acto de apertura del año judicial, como muestra de disconformidad ante la grave situación de la administración de justicia y ante las actuaciones del Gobierno que resultan contrarias a la independencia judicial. Creemos que resulta necesario denunciar la creciente degradación que provoca en nuestros juzgados y tribunales la falta de inversión en Justicia, en una situación marcada por la insuficiencia de medios materiales y personales. Y debemos recordar que nos encontramos a la cola de los países europeos en el porcentaje de jueces/as por habitante.
Desde el poder ejecutivo no se ha mostrado la voluntad política necesaria para profundizar en la necesaria implantación de la nueva oficina judicial. Y tampoco se han querido abordar las reformas estructurales necesarias para modernizar nuestra administración de justicia. Los tiempos de respuesta en los procedimientos siguen sin reducirse. Y esta actuación insuficiente resulta especialmente llamativa en los asuntos de corrupción, ante la carencia de medios, lo cual está provocando la desconfianza de la ciudadanía hacia nuestro sistema judicial. Por otro lado, la falta de creación de órganos judiciales ha generado la insostenible situación de cientos de jueces y juezas en expectativa de destino, recién incorporados a la carrera, que se encuentran actualmente sin plaza y en una situación de precariedad incompatible con el principio de inamovilidad judicial.