Me han contado mis vecinas ( ya muy mayores ) que en la época de la España franquista-fascista, la sección femenina aconsejaba sabiamente a las mujeres de los trabajadores como podían sobrevivir con un salario de miseria. Entre los sabios consejos que estas mujeres (menos sabias) recibían estaba la manera de preparar un bocadillo económico para el marido currante, sustituyendo el jamón, el chorizo, el queso, por una mortadela ( sin aceitunas) y cuyas rajas no tenían porque ser muy gruesas. El sabio consejo podría resumirse diciendo si no te alcanza el sueldo, pues come poco y mal y si aún así no te alcanza, pues te acostumbras al hambre.
He dicho época franquista- fascista y todo el mundo entenderá por tanto, época pasada...Pues, mal entendido, en la época actual, un ministro español aconsejó a las personas desempleadas comer yogures caducados, ducharse con agua fría, mientras al mismo tiempo las gentes de su mismo partido político argumentaban que dar de comer a los niños en las escuelas, es un proceder impropio por ser lo que hacen en Cuba. Mejor pasando hambre que rodeados de malos ejemplos comunistas
Casi a un tiempo, la ONU aconsejaba comer insectos a las personas hambrientas del mundo ENLACE.
Sutilmente recomendaron, escarabajos, saltamontes, hormigas, chinches, mosquitos y moscas, que al parecer ya se comen en países de Africa y Asia. En Europa todavía no y la razón, aunque pueda parecerlo, no es cultural. La razón estriba en que el hambre generalizado, en Europa aún no se ha institucionalizado, por eso de momento los consejos no son tan drásticos. La supersupersuperavanzadaliberal Alemania, ha editado un folleto que recomienda a las personas desempleadas alemanas, comer menos carne, beber agua del grifo, vender sus muebles y después cambiarse para una casa más pequeña, desamueblada, por supuesto. Con esas pequeñísimas reestructuraciones domésticas, la persona desempleada de Alemania, ya puede arreglárselas para vivir con la ayuda de 350 euros que le otorga el Estado Alemán. Ayuda que como ha de suponerse es para pan, no para vino y mucho menos para joyas o viajes, por eso el supersupersuperavanzadoliberal y supersupersuperdemocrático estado Alemán, se ocupa muy bien de que las personas paradas que cobran la ayuda no incurran en dispendios innecesarios como joyas o vacaciones, pues los controladores de la agencia de empleo alemana , se ocupan de vigilar el uso adecuado de la generosa subvención con procedimientos para nada estalinistas, ni siquiera cubanos. Métodos muy democráticos como revisar las viviendas en busca de objetos inadecuados, vigilar la correspondencia, vigilar la cesta de la compra.
Estas personas subvencionadas, además han de alimentarse adecuadamente, con , yogures caducados, mortadela o chinches, en eso ya la agencia de empleo alemana no interfiere, pero adecuadamente, porque estar desemplead@ en Alemania no significa no trabajar, significa trabajar sin sueldo, es decir, subvención a cambio de prestaciones y....¡que prestación va a prestar una persona medio muerta de hambre!, pues muy poquita y durante muy breve tiempo, lo mismo que el burro del chiste que se murió justo cuando su amo le había acostumbrado a trabajar y no comer.
De lo que no habla el artículo es de quién paga el entierro en el extrañísimo caso de que el invento de trabajar y no comer no dé el resultado esperado, puesto que las personas desempleadas subvencionadas en Alemania, también tienen prohibido recibir dinero de sus familias...¿se considerará el entierro un regalo económico post morten ?......
Estas personas subvencionadas, además han de alimentarse adecuadamente, con , yogures caducados, mortadela o chinches, en eso ya la agencia de empleo alemana no interfiere, pero adecuadamente, porque estar desemplead@ en Alemania no significa no trabajar, significa trabajar sin sueldo, es decir, subvención a cambio de prestaciones y....¡que prestación va a prestar una persona medio muerta de hambre!, pues muy poquita y durante muy breve tiempo, lo mismo que el burro del chiste que se murió justo cuando su amo le había acostumbrado a trabajar y no comer.
De lo que no habla el artículo es de quién paga el entierro en el extrañísimo caso de que el invento de trabajar y no comer no dé el resultado esperado, puesto que las personas desempleadas subvencionadas en Alemania, también tienen prohibido recibir dinero de sus familias...¿se considerará el entierro un regalo económico post morten ?......