La semana pasada estuvimos ante el TSJ, donde se sustanciaba el ERE de la empresa amortiguadores MONROE de Gijón. ¿Somos personas solidarias?...creemos que en una medida bastante modesta para la necesidad de justicia que hay en esta sociedad, pero practicamos la solidaridad.
Sin embargo, que nadie se llame a engaño, no es la solidaridad el principal motor de nuestros actos cuando acompañamos a trabajadores y trabajadoras de empresas en crisis, es el propio interés en defender "lo mio" el que nos mueve.
Llevamos dos años de funcionamiento de esa maravillosa reforma laboral que traería el pleno empleo. La experiencia demuestra que ha traído casi el pleno desempleo, además del empleo basura.
De seguir por estos derroteros, nos comerá la deuda pública y no porque se gaste mucho por parte del estado, se gasta fundamentalmente mal, pero con todo y con éso, el problema no es lo que sale, sino lo que no entra, lo que no entra en las arcas del estado, porque la persona desempleada no paga IRPF y porque la persona empleada cobra en dinero negro... y tampoco. Porque el desempleado no cotiza a la caja de la seguridad social y la persona empleada en la economía sumergida y la persona que le emplea tampoco.
El profesor, nos dice que falta financiación y reflexiona una vez más sobre el escándalo del rescate a la banca, poniendo al descubierto algo que se oculta por parte del gobierno y los poderes financieros y es que no sólo las cajas, sino también los bancos tienen sus vergüenzas financieras, cubiertas por una manta de la que no se quiere tirar y a cuyos bancos se les servirá en bandeja una vez saneado con nuestros impuestos el mercado que ocupaban las cajas para que recobren su equilibrio patrimonial.
Falta también según el profesor demanda, es decir, salarios dignos que permitan a la gente pueda comprar bienes y servicios. pone Torres López el dedo en la llaga de las políticas neoliberales y sus grandes mentiras:
Argumentar que lo que hace falta para crear empleo es más flexibilidad y costes laborales más reducidos es una falsedad que solo sirve para que las grandes empresas que dominan el mercado sea como sea (porque son multinacionales que operan en muchos países u otras que tienen demanda cautiva) tengan beneficios extraordinarios. Denles ustedes clientes y ventas elevadas a las empresas y comprobarán que contratarán empleo sin problemas de flexibilidad alguno.
Hace falta también otro modo de producir y otro modo de consumir
Hace falta disponer de uno o varios sectores de actividad que actúen como motor de la economía en su conjunto y que tengan gran capacidad de multiplicar el empleo e ingresos a su alrededor, algo para lo que no sirve cualquier tipo de actividad.
Hace falta otra política y un Gobierno veraz y creíble en quien confíe la gente y también otros partidos políticos, no tan serviles con los poderes económicos y otras instituciones, desde las judiciales hasta la Jefatura del Estado y en este apartado, aunque el profesor, no nos señale en esta ocasión, vaya por delante nuestra autocrítica. También se necesitan otros modos y tal vez, otros modelos sindicales.
Sobre sindicatos y sindicalismo, sobra mucha demagogia y falta mucho debate
Y finalmente, es necesario tener capacidad de maniobra para poner en marcha las medidas que resuelvan todo lo anterior. Capacidad que España no tiene porque está ubicada y subordinada a la unión monetaria Europea y Europa tampoco tiene porque está diseñada dicha unión monetaria, precisamente de tal manera, que ni los gobiernos ni los pueblos puedan servirse de ella.
Y a modo de CONCLUSIÓN.
Sin libertad y sin disponer de soberanía es imposible que nadie salga adelante. Y lo que supone una paradoja bien significativa es aquellos que tienen constantemente en su boca discursos patriotas y grandilocuentes menciones a la Patria la hayan convertido en una vulgar esclava de los poderes financieros más antipatriotas y corruptos.
El gobierno y su partido, los banqueros y los dirigentes de la patronal podrán decir lo que quieran pero mientras no se pongan en marcha reformas de regeneración económica y política que resuelvan estas cinco carencias será imposible que se vuelva a generar empleo suficiente y de calidad en España.
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