Empezamos esta noticia recordando la celebre frase de algunos dirigentes del PP, Cospedal, Rajoy, Esperanza Aguirre con motivo de las grandes manifestaciones sindicales o ciudadanas. Frase que alude a las mayorías silenciosas que no salen a la calle con motivo de las convocatorias de protesta contra las políticas neoliberales del PP y que según estos personajes políticos, son mayorías formadas por personas encantadas con sus medidas y sus políticas, es decir, una mayoría que se dedica a hacer la "Ola Silenciosa " al Gobierno y al partido que lo sustenta, mientras que otra mayoría está en la calle, mostrando su descontento de manera más bulliciosa.
A estas alturas, ya no puede considerarse noticia la represión que se despliega contra la ciudadanía que levanta la voz. Una mujer ha perdido un ojo por una pelota de goma, un joven un testículo. Una política de IU de Zaragoza fue detenida el 22 M junto a otras compañeras de viaje, simplemente porque pasaban de camino a la parada de autobús por el lugar donde se producía un rifi-rafe con la policía. No sólo fueron detenidas, sino que pasaron hambre, estuvieron a oscuras y a una de ellas le negaron hasta su dosis de insulina..
Hace meses que circulan por las páginas de CCOO, noticias sobre personas sindicalistas, detenidas, procesadas y con penas de cárcel. No son ni una ni dos. Hay más de 40 procesos penales abiertos contra sindicalistas por hechos ocurridos durante las últimas huelgas generales. En total las penas solicitadas por la fiscalía contra estos piquetes suman 140 años de cárcel en total.
En la mañana de ayer, escuchábamos en la cadena Ser un testimonio de dos chicas jóvenes, que pone los pelos de punta a cualquier persona que tenga el mínimo sentido de la justicia.
Ana y Tamara, han sido condenadas en segunda instancia a 3 años de prisión por participar en un piquete informativo con motivo de una huelga en defensa de un convenio para su empresa.
En el transcurso del píquete alguién arrojó una lata de pintura a la piscina y con ese motivo se proceso a estas jóvenes, no por ser las autoras, sino porque fue a las únicas a las que reconocieron por haber trabajado anteriormente en ese centro de trabajo.
En el juicio, tanto el gerente de la empresa, como otras personas de plantilla de la empresa afectada, declararon que ni habían visto hacer nada incorrecto a sus compañeras acusadas, ni sufrieron amenazas ni coacción. A pesar de ello, han sido condenadas por un delito contra los trabajadores.
Después del relato, uno de los periodistas de la emisora, recordó el caso reciente más espeluznante conocido en España de persona condenada por un delito contra los trabajadores. El caso de un panadero que contrato a un emigrante ilegalmente y cuando se arrancó un brazo con una máquina, arrojó el brazo a la basura y dejó al trabajador desangrándose a la puerta de un hospital. UNA VEZ JUZGADO, LA CONDENA QUE SE LE IMPUSO A ESTE HOMBRE POR UN DELITO CONTRA LOS TRABAJADORES, FUE DE 11 MESES........
CADA CUAL QUE JUZGUE ACERCA DE LA PROPORCIONALIDAD DE LAS CONDENAS Y QUE SE PREGUNTE PORQUE OCURRE ÉSTO.