En esta ocasión el Sector de la Administración de Justicia de CCOO ha denunciado otro de los problemas que afecta a la Justicia asturiana, su inoperante tecnología.
Llevamos años avisando y denunciando
que para afrontar la digitalización de esta administración no valen parches,
sino que se necesita una correcta planificación y una financiación adecuada,
dado que estamos a la cola tecnológica del conjunto de las administraciones
públicas.
El caos informático de la
Administración de Justicia es intolerable. Comenzando por el sistema de gestión
procesal “MINERVA”, programa informático base de la gestión judicial, que es
muy antiguo, con innumerables actualizaciones que no hacen más que entorpecer
el trabajo y con contrastados problemas de compatibilidad con el resto de
sistemas informáticos, siguiendo por el sistema de gestión de notificaciones telemáticas
“LEXNET” o la aplicación para realizar
los poderes apud acta, que son de una lentitud exasperante lo que
consecuentemente afecta a la tramitación de los procedimientos, además de
carecer de la capacidad necesaria para toda la documentación que se debe
introducir en los mismos.
Todo ello con unos equipos informáticos
obsoletos que desde hace unos meses tardan en ponerse en funcionamiento unos
veinte minutos.
Cada vez que se introduce una nueva
aplicación o herramienta informática aumenta la lentitud del sistema, la última
el expediente digital en la Fiscalía de Asturias.
Otro tema importante son las
declaraciones y juicios por videoconferencia, cada día más numerosos, con poco
personal para su realización y haciendo funciones que no les corresponden,
puesto que la Viceconsejería de Justicia no dispone de un equipo técnico
especializado en la materia que se encargue de las disfunciones y problemas que
de forma habitual surgen.
A todo lo dicho, hay que sumar que
la formación es deficiente y muchas veces inexistente, baste señalar, como
ejemplo, la citada implantación del expediente digital en la Fiscalía asturiana,
si bien se impartió una formación al personal de dicho órgano, no así al del
resto de órganos judiciales, que también tienen que utilizar dicho sistema, lo
cual está generando continuas disfunciones.
Consecuencia de todo lo señalado es
que el trabajo se ha duplicado, en lugar de reducirse, y se sigue escaneando e imprimiendo papel sin
parar, con unos medios materiales también inadecuados para dicha tarea.
Ni Ministerio de Justicia ni
Principado de Asturias han escuchado nuestras reiteradas denuncias, lo cual nos
ha abocado a la situación actual que supone también un grave problema para la
ciudadanía, con una justicia cada vez más lenta.
PRENSA (LNE)